Roberto de Jesús Quiñones Haces, nuestro Premio Patmos 2019, debe ser liberado de inmediato

Solo bajo un régimen totalitario como el que desgobierna la isla de Cuba por 61 años un cristiano integro como Roberto de Jesús Quiñones Haces puede ser encarcelado. En la Prisión Provincial de Guantánamo permanece desde que allí fuera encerrado el 11 de septiembre de 2019 para cumplir el año de prisión al que fue injustamente condenado en un juicio sin garantías y totalmente arbitrario celebrado el 7 de agosto de 2019; se le negó la posibilidad de una vista de apelación, y finalmente el 27 de agosto recibió como firme la sentencia. Es además la segunda condena por motivos de conciencia que cumple Quiñones: en 1999, y por cuatro años, ocho meses y doce días, permaneció también prisionero hasta que en 2003 salió en libertad condicional.

Al reclamo de la inmediata libertad de Quiñones se suman este 2 de septiembre las organizaciones no gubernamentales ARTICLE 19, el Institute for War and Peace Reporting (IWPR) y Amnistía Internacional.

Recientemente, el hijo del laico católico, Roberto Quiñones, denunció que la excarcelación de su padre, prevista para el 4 de septiembre, podría dilatarse bajo la excusa de una presunta prueba de Covid-19 que le realizarán en una unidad militar. El joven calificó esta decisión como “una nueva maniobra” del régimen cubano y aseguró que de no ser liberado su padre volverá a protestar ante la sede de la embajada de la dictadura en Washington DC. De ser así, el Instituto Patmos estará allí con el como lo hemos hecho antes.

#SOS #Cuba Acción Urgente por la vida de Guillermo del Sol Pérez

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos (Juan 15:13).

El viernes 20 de septiembre el activista religioso, y periodista independiente, Guillermo del Sol Pérez, cumplió 40 días en Huelga de Hambre en demanda de que ningún cubano volviese a ser impedido de viajar por razones de discriminación política de parte del régimen cubano. Con su salud totalmente deteriorada, ese mismo día Guillermo fue llevado al Hospital Provincial “Arnaldo Milián Castro” para recibir atención médica.

En medio de todo esto el Instituto Patmos intentaba convencerlo de que 40 días en su Huelga de Hambre eran más que suficientes para su protesta por razones tales como:

– 40 días recuerdan el tiempo que durό aquel otro Ayuno que nuestro Señor Jesucristo realizó al inicio de su ministerio público cuando fue llevado al desierto y fue tentado por el diablo.

– En 40 días de protesta, del Sol consiguió atraer la atención de muchos en el mundo respecto a la injusticia de no permitirse viajar libremente a los cubanos por razones de discriminación política, incluyendo incluso la atención de las más altas instancias del gobierno norteamericano, que, en la voz de su representante en Cuba, la Sra. Mara Tekach, ha expresado además la preocupación que se siente por su vida.

– Precisamente ese día 40 era el cumpleaños de Roberto de Jesús Quiñones Haces, Premio Patmos 2019, declarado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional, un caso emblemático en la lista de “regulados” por quienes reclama Guillermo, quien fue llevado injustamente preso el pasado 11 de septiembre, y quien, como cristiano, quedaría muy agradecido ante el gesto de Guillermo de poner fin a su Protesta.   

– Que, si luego de toda la atención sobre Cuba que Guillermo ha conseguido con sus ininterrumpidos 40 días de protesta, persiste y muere, su muerte será en sí misma la mayor venganza que el régimen consiga y celebre. Vale la pena seguir viviendo para continuar adelante con su lucha pacífica para que los cubanos consigamos por fin una Cuba libre.

Pero, cuando el Instituto Patmos realizaba el máximo posible de esfuerzos para que Guillermo atendiese a estas razones, el régimen, demostrando que en realidad lo que quiere es que se muera, interrumpió un elemento fundamental: la comunicación. No solo expulsó con violencia y saña a Guillermo y a su hijo Adrián del Hospital, sino, que les arrebató sus teléfonos, y ejerciendo una acción sobre el huelguista que espera conseguir de él como reacción natural lo contrario de lo que se procuraba, y que estábamos a punto de conseguir. Y en lo cual a pesar de todo insistimos, para que Guillermo no conceda a Raúl Castro su propósito evidente de verlo morir.

Hacemos un llamado de ALERTA a toda la comunidad internacional sobre los tratos crueles y degradantes ejercidos en contra de un huelguista de hambre, echándose por tierra toda mínima ética y de procedimientos ante tales casos, negándosele la atención médica, por un lado, al expulsarlo con violencia del Hospital, y cometiéndose adicionalmente por el otro, el delito de lesa humanidad, de cortarle la comunicación.

También, y aunque respetando, y respaldándole sea cual fuere su decisión, reiteramos nuestro llamado a Guillermo, de no concederle a Raúl Castro, el deseo expreso de que se muera.  El Instituto Patmos no alienta las Huelgas de Hambre. Preferiríamos que la vida de Guillermo del Sol no se hubiese expuesto ni un solo día. ¡Queremos celebrar con él en una Cuba Libre que se encuentra ya a las puertas!